Veredicto: 14 condenados, 10 a perpetua y uno absuelto

El sol de aquella mañana del 09 de diciembre de 2021 alumbró crecientemente a las personas que se agolpaban en la entrada de AMUC, esos pasos firmes que los llevaban hasta el veredicto final del juicio La Escuelita VII sólo tenían una certeza: la búsqueda de justicia. 

Militantes de los derechos humanos, hijos e hijas de desaparecidos, sobrevivientes al horror de la dictadura, familiares y amistades que acompañan la construcción de un mundo más justo.  Las pancartas con los rostros de cada desaparecido, las banderas anunciando que los genocidas también son violadores y los pedidos de cárcel común y perpetua se unieron en la entrada al salón del alto neuquino. 

Antes de que se leyera el veredicto la integrante de Madres de Plaza de Mayo de Neuquén y Alto Valle, Inés Ragni, le habló a los jueces: “Queremos que este tribunal vea que las madres estamos pidiendo justicia desde el primer juicio. El tribunal debería pedir que los genocidas estén presentes ¿o acaso la tortura no es suficiente para ustedes, tribunal?”. 

El público le dio la espalda a las versiones de inocencia castrense

Luego se digirió al público en la sala: “Queremos agradecer a los compañeros, no salgamos tristes, que estos bastardos vayan a la cárcel, la plata no vale, lo que vale es la dignidad. Tenemos que defender la educación como la que querían nuestros hijos”. 

Por la fiscalía participaron los doctores José Nebbia, Gabriela Schumacher y David Maestre. Los querellantes por la Asamblea por los Derechos Humanos de Neuquén y Río Negro (APDH) fueron Bruno Vadalá y Marcelo Medrano y por el Centro de Profesionales por los Derechos Humanos (CeProDH) Natalia Hormazábal y Mariana Derni. Por Eduardo París actuaron los  doctores Leandro Aparicio y Yamila Vallasciani.

Las defensas estuvieron a cargo de los defensores oficiales Celia Delgado, Gabriela Labat, Sabrina Ascani Torres y Pablo Repetto.

Inés Ragni reclama justicia y conocer dónde están los desaparecidos, ante el Tribunal el día del veredicto

Antes de la lectura de la sentencia el juez Alejandro Cabral dio lugar a que los acusados hicieran uso de la palabra. Pero cuando Juan José Capella,  Jorge Héctor Di Pasquale y Miguel Ángel Cancrini empezaron a esbozar las primeras líneas, Sara Mansilla, presidenta de la APDH, propuso que los presentes en la sala dieran vuelta las sillas en señal de desaprobación a las palabras negacionistas de los genocidas. Inmediatamente los sonidos de las sillas girando se escucharon en toda la sala, dejando a los presentes de espalda e ignorando a los monitores que transmitieron las palabras de los acusados. 

El tribunal, integrado por Cabral, Simón Bracco y Alejandro Silva condenó a cadena perpetua a Oscar Lorenzo Reinhold, Jorge Héctor Di Pasquale, Jorge Eduardo Molina Ezcurra, Sergio Víctor San Martín, Raúl Guglielminetti, Osvaldo Bernardino Páez, Norberto Condal, Jorge Horacio Granada, Carlos Taffarel y Walter Bartolomé Tejada. 

Cada vez que se leyó la sentencia de una cadena perpetua la gente presente en la sala aplaudió y festejó con emoción la conquista de conseguir esa pena. La confirmación de ese tipo de pena para 10 de los acusados reflejaba que cada lucha tiene su recompensa y que no hay que permitir que el poder siga impune. 

Desiderio Penchulef fue condenado a 6 años de prisión de cumplimiento efectivo, por ser responsable de la privación ilegítima de la libertad agravada por ser funcionario público, uso de la violencia  y aplicación de tormentos físicos y psíquicos teniendo como víctimas a Jorge Asenjo y Nora Rivera. La fiscalía y la APDH habían solicitado 10 años.  

Sobrevivientes de las cárceles y la tortura de la dictadura, a la expectativa del veredicto

Miguel Ángel Cancrini fue sentenciado a 5 años y 6 meses de prisión de cumplimiento efectivo por los mismos delitos que Penchulef, pero teniendo como víctima a Alicia Adelina Pilfarré. La fiscalía y la APDH habían pedido 9 años. Rogelio Enerio Huircaín fue condenado 5 años de prisión de cumplimiento efectivo por los mismos delitos mencionados antes, pero teniendo como víctima a Eduardo París. La fiscalía había solicitado 8 años y la APDH 7.

Fue absuelto Jorge Alberto Soza al aceptarse la nulidad de su indagatoria planteada por las defensoras oficiales Celia Delgado y Gabriela Labat. La razón fue no haber requerido en forma oportuna la ampliación de las acusaciones al juez de la extradición (Soza fue extraditado de España por otros casos y no se amplió al juez de origen, ésta acusación). Pese a que se dispuso su libertad no se efectivizará porque está condenado por otros hechos. 

Los ataques sexuales como delitos autónomos

Es la primera vez que se juzgan delitos sexuales en los juicios de lesa humanidad en Neuquén y Río Negro. Rita Segato, reconocida antropóloga, abordó la violencia sexual cómo método de guerra en contexto bélicos y definió a la violación como “la última forma de avanzar sobre el último territorio de las personas: el cuerpo, no sólo avasallado en su espectro físico sino también en lo moral y público. Al considerarse lo sexual como algo íntimo”.

Los condenados por delitos por abuso sexual de Dora y Argentina Seguel fueron Reinhold, Di Pasquale, Molina Ezcurra, San Martín, Guglielminetti, Páez, Condal, Granada, Taffarel y Tejada. Pero no sólo hubo condenas, sino también absoluciones como la de Reinhold, Di Pasquale, Ezcurra, San Martín, Guglielminetti, Páez, Condal, Granada, Taffarel, Tejada y Capella al declararse la extinción por el delito de violación a la damnificada Alicia Villaverde.

Los jueces Alejandro Silva, Alejandro Cabral (presidente) y Simón Bracco

  

La condena de Juan José Capella a 12 años de prisión de cumplimiento efectivo por ser responsable de la privación ilegal de la libertad, con el empleo de violencia y aplicación de tormentos físicos y psíquicos a 19 víctimas, marca un precedente a nivel provincial y nacional al ser el primer piloto condenado por transportar personas que fueron víctimas de la represión. Capella también fue condenado por el abuso sexual de las hermanas Seguel y sobreseído por el de Villaverde, como el resto de los condenados por violencia sexual en este juicio.

Las Madres de Plaza de Mayo filial Alto Valle de Neuquén y Río Negro, en el cuarto intermedio antes del veredicto

Cuando finalizó la lectura de sentencias en el salón de AMUC las madres de Plaza de Neuquén y Río Negro, los integrantes de APDH, familiares y amigos de desaparecidos, militantes de los  derechos humanos y todas las personas que acompañaron todo el proceso del juicio La Escuelita VII, salieron bajo los rayos del sol a festejar el resultado del juicio. Lágrimas, emoción y aplausos se fundieron alrededor de las madres Lolín Rigoni e Inés Ragni, mientras ellas agradecían el acompañamiento de todos.

Katheina Lang para la cobertura colaborativa

Fotos: Oscar Livera